Inauguro esta sección con el
primer artículo, de muchos más, sobre esas lesiones que todos leemos y que,
salvo dedicarte a ello, bien sea por complejas o porque no se explica de forma
simple, no se comprenden.
Aquí, en AdictosNBA, nos vamos a
atrever a tratar de dar algo de luz a un caso realmente difícil por diversos
motivos: primero por la escasísima
información por parte de la franquicia de lo sucedido y segundo, pero no menos
importante, por lo ambiguo del diagnóstico. Escribo de la extraña lesión de
Steve Nash y esa irritación nerviosa que, parece ser, le obligara a dejar el
baloncesto.
Quiero darle las gracias a @MartinGuirado
por ayudarme a encontrar información sobre la espalda de Steve Nash. En sus
comienzos en la liga, el jugador canadiense sufrió una fractura por estrés en
una vértebra lumbar. A esto se le suma una alteración en la misma zona llamada
espondilolistesis.
Lo primero de todo es conocer cómo
es un nervio para poder entender cómo una compresión sobre él en cualquier zona le afecta.
El nervio es un cordón formado
por multitud de fibras, cada una de las cuales está envuelta por tejido
conectivo llamado endoneuro. Un grupo de estas fibras y su endoneuro se agrupan
y son envueltas por otra capa de tejido conectivo llamado perineuro. Varias de
estas lo hacen finalmente enfundadas por otra capa llamada epineuro. Rellenando
cada uno de esos compartimentos encontramos grasa para tener un colchón y poder
absorber las presiones, arterias y venas para la nutrición.
El nervio es un conducto por
donde circula información, órdenes que ejecutan músculos, desde el cerebro y la
médula. A su vez desde músculos, articulaciones,
ligamentos, etc. circula información hacia médula y cerebro para que estos
puedan seguir ordenando respuestas. Es un
círculo continuo de estímulos recibidos y respuestas ante esos estímulos. Más
adelante profundizaré en este tema.
La capacidad de estiramiento de
un nervio es de un 15% de su longitud total, menos de la mitad de la que posee
un músculo. Ello conlleva al estrechamiento de las arterias, a la reducción tanto
del flujo sanguíneo como del intercambio de información entre las distintas
partes que une. Lo mismo ocurre cuando se comprime. Si esto sucede, ya sea en
su totalidad o parcialmente, sufrimos parestesias (hormigueos) desde el punto donde se está comprimiendo
hasta el final del nervio cuando hay un punto de compresión o solo en su extremo más alejado, la mano o el
pie, cuando hay varios puntos en
sufrimiento. En resumen: si yo comprimo un nervio en la zona cervical, tendré
parestesias desde esa zona hasta la mano, mientras que si a ese problema
cervical le unimos otra u otras compresiones más adelante, por ejemplo, en el
codo, tendré parestesias en la mano.
Hay que entender por qué las lesiones
nerviosas son tan latosas y es que una compresión total de un nervio durante un minuto nos deja
entre 7 y 8 minutos de parestesias, pero si elevamos a 2 los minutos serían cerca
de media hora. Esto quiere decir que el periodo de recuperación después pasar
tiempo sin riego sanguíneo es exponencial. Ahora imaginaros arrastrar una
temporada con problemas neurales. Tanto el estiramiento como la compresión ocasionan
una disminución del aporte de sangre, que es lo que provocará los síntomas.
Cómo puede afectar una
espondilolistesis en este caso es lo que a continuación trataré de explicar.
Se trata de un problema que,
independientemente de su origen, alteración postural, traumático, etc. discurre
con una desalineación de una vértebra sobre otra. La vértebra en cuestión esta
desplazada anteriormente. Las vértebras en su parte posterior tienen un agujero,
el agujero vertebral, que unido junto al del resto de vertebras forman un canal: el
canal vertebral, donde está ubicada la médula espinal. De la médula nacen los
nervios que salen de dicho canal por un agujero que hay entre 2 vertebras: el
agujero de conjunción. Dependiendo de la cantidad de desplazamiento que tenga,
se considera más o menos grave.
La médula no llega por debajo de
la segunda vértebra lumbar, pero sí lo hacen los nervios que naciendo en ella
deben ir a buscar su respectivo agujero de conjunción y que reciben el nombre de
cola de caballo. Las siguientes imágenes muestran una columna vertebral (fig 1) vista
desde atrás y el interior del canal medular (fig2 ). Se ha quitado la parte posterior
de las vértebras dejando al aire el interior del canal medular.
fig 1
fig 2
Lo que sucede con esta mala alineación
del canal medular es una disminución del diámetro de dicho conducto con el
consiguiente compromiso de espacio y sufrimiento por compresión neural. Del mismo modo ocurre en el agujero de
conjunción, pero aquí solo afecta al nervio que sale por él.
En dicho canal y recubriendo
también a la medula y el nervio hasta su salida por el agujero de conjunción, existe
un tejido que tapiza el conducto vertebral y que es un continuo desde la masa
encefálica en el cráneo hasta el sacro: la duramadre. Es, posiblemente, después de los huesos, los
dientes y las uñas, el tejido más inextensible que poseemos y cuando la
espondilolistesis se acentúa le provoca un ligero estiramiento que lleva la
tensión por toda su estructura, cuya consecuencia puede variar desde dolores de
cabeza y mareos a irritación de otras salidas nerviosas, que dependerán de
otros factores para que se desencadenen.
El primer síntoma que aparece en
la compresión de un nervio es la parestesia. Algo lógico, ya que se trata del
problema más simple que puede ocasionar. El cuerpo está diseñado de tal forma
para que esa sensación nos avise antes de que comience lo verdaderamente
preocupante:
-
Parestesias que impiden sentir a través de la piel: se deja de emitir
información hacia la médula.
-
Alteración motora: pérdida de fuerza muscular ante
la disminución de las órdenes que emite la médula.
-
Alteración en la información vegetativa:
información para el funcionamiento visceral y regulación del flujo sanguíneo.
El futuro próximo de Nash pasa
por trabajar duro para tratar de estabilizar la faja abdominal. Mucho cuidado
con el peso que pudiera coger y ejercicios de movilización de las estructuras
que componen el sistema nervioso. Aun así, y poniéndonos en el mejor de los
casos, que es poder volver a estar en condiciones de volver a vestirse de
corto, debe contar con la suerte de no recibir un golpe o una caída que vuelva
a alterar esa ya de por sí maltrecha columna lumbar.
Espero que después de leer esto
sea posible que os hagáis una idea de por lo que puede estar pasando Nash y si
alguno de vosotros tenéis algo que pueda afectar a nivel neural, entendáis, al
menos, un poco de que se trata.
Os recuerdo que podéis mandar
opiniones, preguntas y sugerencias en nuestra cuenta de twitter @Adictos_Nba o
en la mía @danilovic91.






2 comentarios :
Buen articulo, muy interesante, porque en efecto, se ha hablado muy poco de la lesión de Nash, y todo eso de andar llevando maletas como si fuera el botones sacarino sonaba un poco surrealista. Ahora se entiende mejor la situación y se agradece. Ahora habrá que hacer otro artículo para explicar los problemas mentales de Metta World Peace :)
Jajajaja con ese no se atreve ni el Dr. Hannibal Lecter
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