domingo, 9 de noviembre de 2014

¿El adiós de Nash?

Inauguro esta sección con el primer artículo, de muchos más, sobre esas lesiones que todos leemos y que, salvo dedicarte a ello, bien sea por complejas o porque no se explica de forma simple, no se comprenden.

Aquí, en AdictosNBA, nos vamos a atrever a tratar de dar algo de luz a un caso realmente difícil por diversos motivos: primero por  la escasísima información por parte de la franquicia de lo sucedido y segundo, pero no menos importante, por lo ambiguo del diagnóstico. Escribo de la extraña lesión de Steve Nash y esa irritación nerviosa que, parece ser, le obligara a dejar el baloncesto.


Quiero darle las gracias a @MartinGuirado por ayudarme a encontrar información sobre la espalda de Steve Nash. En sus comienzos en la liga, el jugador canadiense sufrió una fractura por estrés en una vértebra lumbar. A esto se le suma una alteración en la misma zona llamada espondilolistesis.

Lo primero de todo es conocer cómo es un nervio para poder entender cómo una compresión sobre él en cualquier  zona le afecta.

El nervio es un cordón formado por multitud de fibras, cada una de las cuales está envuelta por tejido conectivo llamado endoneuro. Un grupo de estas fibras y su endoneuro se agrupan y son envueltas por otra capa de tejido conectivo llamado perineuro. Varias de estas lo hacen finalmente enfundadas por otra capa llamada epineuro. Rellenando cada uno de esos compartimentos encontramos grasa para tener un colchón y poder absorber las presiones, arterias y venas para la nutrición.
                              

                                                                        
El nervio es un conducto por donde circula información, órdenes que ejecutan músculos, desde el cerebro y la médula. A su vez desde músculos, articulaciones, ligamentos, etc. circula información hacia médula y cerebro para que estos puedan seguir ordenando respuestas. Es un círculo continuo de estímulos recibidos y respuestas ante esos estímulos. Más adelante profundizaré en este tema.

La capacidad de estiramiento de un nervio es de un 15% de su longitud total, menos de la mitad de la que posee un músculo. Ello conlleva al estrechamiento de las arterias, a la reducción tanto del flujo sanguíneo como del intercambio de información entre las distintas partes que une. Lo mismo ocurre cuando se comprime. Si esto sucede, ya sea en su totalidad o parcialmente, sufrimos parestesias (hormigueos)  desde el punto donde se está comprimiendo hasta el final del nervio cuando hay un punto de compresión  o solo en su extremo más alejado, la mano o el pie, cuando hay varios puntos  en sufrimiento. En resumen: si yo comprimo un nervio en la zona cervical, tendré parestesias desde esa zona hasta la mano, mientras que si a ese problema cervical le unimos otra u otras compresiones más adelante, por ejemplo, en el codo, tendré parestesias en la mano.

Hay que entender por qué las lesiones nerviosas son tan latosas y es que una compresión  total de un nervio durante un minuto nos deja entre 7 y 8 minutos de parestesias, pero si elevamos a 2 los minutos serían cerca de media hora. Esto quiere decir que el periodo de recuperación después pasar tiempo sin riego sanguíneo es exponencial. Ahora imaginaros arrastrar una temporada con problemas neurales. Tanto el estiramiento como la compresión ocasionan una disminución del aporte de sangre, que es lo que provocará los síntomas.
Cómo puede afectar una espondilolistesis en este caso es lo que a continuación trataré de explicar.

Se trata de un problema que, independientemente de su origen, alteración postural, traumático, etc. discurre con una desalineación de una vértebra sobre otra. La vértebra en cuestión esta desplazada anteriormente. Las vértebras en su parte posterior tienen un agujero, el agujero vertebral,  que unido junto  al del resto de vertebras forman un canal: el canal vertebral, donde está ubicada la médula espinal. De la médula nacen los nervios que salen de dicho canal por un agujero que hay entre 2 vertebras: el agujero de conjunción. Dependiendo de la cantidad de desplazamiento que tenga, se considera más o menos grave.


                     
La médula no llega por debajo de la segunda vértebra lumbar, pero sí lo hacen los nervios que naciendo en ella deben ir a buscar su respectivo agujero de conjunción y que reciben el nombre de cola de caballo. Las siguientes imágenes muestran una columna vertebral (fig 1) vista desde atrás y el interior del canal medular (fig2 ). Se ha quitado la parte posterior de las vértebras dejando al aire el interior del canal medular.

                                                                           fig 1
                   
                                                                             fig 2


Lo que sucede con esta mala alineación del canal medular es una disminución del diámetro de dicho conducto con el consiguiente compromiso de espacio y sufrimiento por compresión neural.  Del mismo modo ocurre en el agujero de conjunción, pero aquí solo afecta al nervio que sale por él.


En dicho canal y recubriendo también a la medula y el nervio hasta su salida por el agujero de conjunción, existe un tejido que tapiza el conducto vertebral y que es un continuo desde la masa encefálica en el cráneo hasta el sacro: la duramadre.  Es, posiblemente, después de los huesos, los dientes y las uñas, el tejido más inextensible que poseemos y cuando la espondilolistesis se acentúa le provoca un ligero estiramiento que lleva la tensión por toda su estructura, cuya consecuencia puede variar desde dolores de cabeza y mareos a irritación de otras salidas nerviosas, que dependerán de otros factores para que se desencadenen.

El primer síntoma que aparece en la compresión de un nervio es la parestesia. Algo lógico, ya que se trata del problema más simple que puede ocasionar. El cuerpo está diseñado de tal forma para que esa sensación nos avise antes de que comience lo verdaderamente preocupante:

-          Parestesias que impiden sentir  a través de la piel: se deja de emitir información hacia la médula.

-          Alteración motora: pérdida de fuerza muscular ante la disminución de las órdenes que emite la médula.

-          Alteración en la información vegetativa: información para el funcionamiento visceral y regulación del flujo sanguíneo.

El futuro próximo de Nash pasa por trabajar duro para tratar de estabilizar la faja abdominal. Mucho cuidado con el peso que pudiera coger y ejercicios de movilización de las estructuras que componen el sistema nervioso. Aun así, y poniéndonos en el mejor de los casos, que es poder volver a estar en condiciones de volver a vestirse de corto, debe contar con la suerte de no recibir un golpe o una caída que vuelva a alterar esa ya de por sí maltrecha columna lumbar.

Espero que después de leer esto sea posible que os hagáis una idea de por lo que puede estar pasando Nash y si alguno de vosotros tenéis algo que pueda afectar a nivel neural, entendáis, al menos, un poco de que se trata.

Os recuerdo que podéis mandar opiniones, preguntas y sugerencias en nuestra cuenta de twitter @Adictos_Nba o en la mía @danilovic91.

2 comentarios :

Pitmans dijo...

Buen articulo, muy interesante, porque en efecto, se ha hablado muy poco de la lesión de Nash, y todo eso de andar llevando maletas como si fuera el botones sacarino sonaba un poco surrealista. Ahora se entiende mejor la situación y se agradece. Ahora habrá que hacer otro artículo para explicar los problemas mentales de Metta World Peace :)

Unknown dijo...

Jajajaja con ese no se atreve ni el Dr. Hannibal Lecter

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